De la TE a la Pedagogía Digital

Análisis de la transición de la tecnología educativa hacia la pedagogía digital en el contexto educativo mexicano, destacando el paso del uso instrumental de las herramientas tecnológicas a su integración pedagógica en los procesos de enseñanza y aprendizaje, así como sus implicaciones para la inclusión, la equidad y la transformación de las prácticas educativas.

TECNOLOGÍA

Oscar Daniel Gómez Cruz

7/13/20253 min read

Pedagogía digital en México: más allá del uso de la tecnología en la educación

En los últimos años, el sistema educativo mexicano ha experimentado una acelerada incorporación de tecnologías digitales en los procesos de enseñanza y aprendizaje. Plataformas virtuales, aplicaciones educativas, aulas híbridas y recursos digitales se han convertido en elementos habituales en escuelas y universidades. Sin embargo, este proceso ha puesto en evidencia una confusión frecuente entre dos conceptos que, aunque relacionados, no son equivalentes: tecnología educativa y pedagogía digital. Comprender sus diferencias resulta fundamental para avanzar hacia una educación más pertinente, significativa e inclusiva.

La tecnología educativa suele centrarse en el uso de herramientas, dispositivos y plataformas tecnológicas como apoyo al proceso educativo. Su énfasis está en el “con qué” se enseña: computadoras, software, entornos virtuales, aplicaciones o recursos multimedia. Desde esta perspectiva, la innovación educativa se asocia muchas veces a la simple incorporación de tecnología al aula, sin cuestionar necesariamente los enfoques pedagógicos que la sustentan. En no pocos casos, la tecnología se limita a replicar prácticas tradicionales en formatos digitales, sin generar transformaciones profundas en el aprendizaje.

Por su parte, la pedagogía digital implica un cambio de paradigma más amplio. No se trata únicamente de utilizar herramientas digitales, sino de integrarlas de manera intencional y reflexiva en el diseño del proceso de enseñanza-aprendizaje. La pedagogía digital se pregunta por el “para qué” y el “cómo” se emplea la tecnología, poniendo en el centro al estudiante, sus contextos, sus formas de aprender y su participación activa en la construcción del conocimiento. Desde esta visión, la tecnología deja de ser un fin en sí mismo y se convierte en un medio para potenciar experiencias educativas más flexibles, colaborativas y significativas.

Un elemento clave de la pedagogía digital es su estrecha relación con la educación inclusiva. Al concebir el aprendizaje desde la diversidad, la pedagogía digital reconoce que no todas las personas aprenden de la misma manera ni al mismo ritmo. Las herramientas digitales, cuando se integran pedagógicamente, permiten ofrecer múltiples formas de acceso a los contenidos, diferentes modalidades de participación y variadas formas de expresión del aprendizaje. Esto abre oportunidades reales para atender a estudiantes con discapacidad, con contextos socioculturales diversos o con necesidades educativas específicas.

No obstante, al igual que ocurre con la inclusión educativa en general, el tránsito de la teoría a la práctica presenta importantes desafíos. Muchas instituciones han incorporado plataformas digitales sin una formación pedagógica sólida para el profesorado, lo que limita el potencial transformador de estas herramientas. La pedagogía digital exige docentes capaces de diseñar experiencias de aprendizaje mediadas por tecnología, de evaluar de manera formativa y de promover la autonomía, la colaboración y el pensamiento crítico en entornos digitales.

Asimismo, avanzar hacia una pedagogía digital inclusiva requiere condiciones institucionales y políticas educativas que acompañen el proceso: conectividad adecuada, accesibilidad tecnológica, diseño universal para el aprendizaje y una cultura escolar abierta a la innovación. La inclusión digital no puede reducirse al acceso a dispositivos; implica garantizar que todas las personas puedan participar activamente y aprender en igualdad de condiciones dentro de entornos digitales.

En el contexto mexicano, el desafío no radica únicamente en incorporar más tecnología al sistema educativo, sino en repensar las prácticas pedagógicas desde una perspectiva digital e inclusiva. Apostar por la pedagogía digital significa reconocer que la transformación educativa no depende solo de las herramientas, sino de cómo estas se integran al proceso de aprendizaje para responder a la diversidad, promover la equidad y fortalecer una educación más humana, crítica y socialmente comprometida.

Oscar Daniel Gómez Cruz

Especialista en temas de tecnología e inclusión educativa, colaborador activo en el Instituto de Estudios Superiores Ágora, y pieza fundamental como docente en diversas áreas

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